Cómo aprovechar las ofertas del súper sin trampas
Cómo valorar un 2x1, una segunda unidad al 50 % o una rebaja del lineal: calcula el ahorro real y evita compras que no necesitas.
Una oferta solo ahorra si el producto lo ibas a comprar de todos modos. Para saberlo, calcula el precio por unidad con la oferta y compáralo con el habitual y con alternativas.
En este artículo
Las ofertas pueden ahorrarte dinero, pero también empujarte a comprar más de lo que necesitas. La diferencia está en el método con el que las evalúas. No listamos ofertas concretas, porque caducan en pocos días y varían según la tienda; lo que sí podemos darte es la forma de juzgar cualquiera de ellas.
La pregunta que lo cambia todo
Antes de coger un producto en oferta, pregúntate si lo ibas a comprar de todos modos. Si la respuesta es sí, la oferta suma. Si la respuesta es no, el ahorro es una ilusión, porque estás gastando dinero que no tenías previsto en algo que no necesitabas. Es el criterio más sencillo y el que más compras evita.
Los tipos de oferta más habituales
El 2x1 o el 3x2 suelen llevar el producto más barato por unidad, pero solo compensan si lo vas a consumir antes de que caduque o si se conserva bien, como ocurre con la pasta, las conservas o los productos de limpieza. Con alimentos frescos, la oferta puede acabar en la basura.
La segunda unidad al 50 % engaña con facilidad: el descuento real sobre el total es la mitad de lo que parece. Si compras dos unidades, ahorras el 25 % sobre el total, no el 50 %, y para beneficiarte tienes que llevarte las dos.
La rebaja directa en el precio es la más clara. Compárala con el precio habitual y, sobre todo, con el precio por kilo o litro de alternativas (cómo hacerlo). Un producto en oferta puede seguir siendo más caro que otro equivalente sin oferta. Para tener una referencia, el comparador de precios por supermercado muestra cuánto cuestan los básicos en distintas cadenas: en productos como el azúcar o la leche, donde las cadenas se diferencian en céntimos, una "oferta" tiene poco margen.
Los productos próximos a su fecha
Algunas tiendas rebajan los productos que están cerca de su fecha de caducidad o de consumo preferente. Son una buena compra si los vas a consumir o congelar ese mismo día, y una mala compra si no. Para saber qué significa cada fecha, lee fecha de caducidad y consumo preferente.
Descuentos con aplicación o tarjeta
Algunas cadenas ofrecen descuentos mediante aplicación o tarjeta de cliente. Lee las condiciones y ten en cuenta que, a cambio, la tienda obtiene información sobre tus compras. Valora si el descuento compensa la cesión de esos datos.
Cómo calcular el ahorro real
Haz siempre la misma operación en cuatro pasos. Calcula el precio por unidad con la oferta, compáralo con el precio habitual por unidad, compáralo con productos equivalentes y pregúntate cuánto vas a consumir realmente. Si el resultado es favorable, compra; si dudas, deja el producto en el lineal.
Señales de que no es una buena oferta
Hay cuatro señales claras. Que te lleve a comprar mucha más cantidad de la que necesitas. Que produzca desperdicio porque caduca antes de que lo uses. Que el precio por kilo siga siendo mayor que el de otra marca. O que solo la compres porque "está en oferta". Si guardas lo que compras de más, congélalo cuando sea posible; hay ideas en cómo reducir el desperdicio de comida.
Folletos y cupones
Guardar folletos o cupones solo tiene sentido si ya compras esos productos. Si cambias tus hábitos para aprovecharlos, probablemente no estás ahorrando. En cuanto a la legalidad, la normativa de consumo regula cómo se anuncian las rebajas; si crees que una oferta es engañosa, puedes consultar a tu oficina de consumo.