Guías de compra

Fecha de caducidad y consumo preferente: diferencias

Qué significan "fecha de caducidad" y "consumir preferentemente antes de", cuándo es seguro consumir un alimento y cómo evitar tirar comida buena.

Por la redacción de El manual de la compraActualizado el 3 min de lectura
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Ilustración original de El manual de la compra.
En breve

La fecha de caducidad es un límite de seguridad: pasada, no se consume. El consumo preferente es un aviso de calidad: pasada, el alimento puede seguir siendo seguro si está en buen estado.

En este artículo
  1. La fecha de caducidad: un límite de seguridad
  2. El consumo preferente: un aviso de calidad
  3. Cómo decidir cuando ha pasado el consumo preferente
  4. Una vez abierto, el plazo cambia
  5. Cómo evitar el desperdicio
  6. La fecha de envasado no es caducidad

Muchas personas tiran un alimento en cuanto pasa la fecha impresa en el envase. Es comprensible, pero a menudo innecesario: en los envases conviven dos tipos de fecha con significados muy distintos, y confundirlas es una de las causas más comunes de desperdicio doméstico. Entender la diferencia permite comer con seguridad y tirar menos.

La fecha de caducidad: un límite de seguridad

Se expresa como "Fecha de caducidad" o "Caduca el" y aparece en productos muy perecederos desde el punto de vista microbiológico: carne fresca, pescado fresco, platos preparados refrigerados o algunos lácteos frescos. Pasada esa fecha no se debe consumir el producto, porque puede suponer un riesgo para la salud aunque parezca estar en perfecto estado. Aquí no hay margen: si la fecha ha pasado, se tira.

El consumo preferente: un aviso de calidad

Se expresa como "Consumir preferentemente antes del…", si indica el día, o "antes del fin de…", si indica mes o año. Esta fecha informa de hasta cuándo el producto conserva sus cualidades óptimas, como el sabor, la textura o el aroma. Pasada la fecha, el alimento puede seguir siendo seguro aunque haya perdido algo de calidad. Es la fecha típica de la pasta, el arroz, las conservas, las galletas, los cereales o las legumbres, y también de productos como el aceite, el azúcar o el café.

Para ver la diferencia de un vistazo: la caducidad responde a la pregunta "¿es seguro?", y el consumo preferente, a "¿sigue estando en su mejor momento?".

Cómo decidir cuando ha pasado el consumo preferente

Con los productos de consumo preferente, evalúa con los sentidos. Comprueba el aspecto: si hay moho, cambios de color raros o el envase está hinchado, deséchalo. Huele el producto: un olor a rancio o extraño es una mala señal. Y si todo parece normal, una pequeña prueba de sabor suele bastar. En caso de duda, no lo consumas. Las personas más vulnerables, como embarazadas, niños pequeños, mayores o personas inmunodeprimidas, deben ser especialmente prudentes y seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Los huevos son un caso aparte: aunque llevan fecha de consumo preferente, se aconseja prudencia sobre todo si se toman crudos o poco cocinados. Lo explicamos en huevos: precio por supermercado y cómo leer el código.

Una vez abierto, el plazo cambia

La fecha del envase se refiere al producto sin abrir y bien conservado. Cuando lo abres, muchos productos deben consumirse en pocos días, y el fabricante lo indica con frases como "una vez abierto, consumir en X días". Sirve para la leche, que tras abrir un brik debe guardarse en la nevera y gastarse pronto (leche: cómo elegir), y también para la mantequilla, el café molido o las conservas.

Cómo evitar el desperdicio

El mejor aliado es la organización: coloca delante lo que antes caduque y planifica los menús empezando por lo más perecedero. Si no vas a consumir algo a tiempo, congélalo, siempre que el producto sea apto y siguiendo las indicaciones del fabricante. Más ideas en cómo reducir el desperdicio de comida. Y para interpretar el resto del envase, consulta cómo leer las etiquetas de los alimentos.

La fecha de envasado no es caducidad

Un último detalle: la fecha de envasado indica cuándo se envasó el producto, no el límite para consumirlo. Y la fecha de congelación, si el producto la lleva, indica el día en que se congeló, no cuándo caduca. Esta guía es informativa; ante dudas de seguridad alimentaria, consulta a las autoridades sanitarias.

Si te preguntas qué ocurre con los productos que llegan a su fecha sin venderse, lo explicamos en qué pasa con la comida que caduca en el supermercado.